martes, 2 de agosto de 2016

Restaurante Chipén, es cuestión de dignidad.

Una vez más CNT Alicante abre conflicto por los derechos y la dignidad de una trabajadora: Sandra, que junto a su pareja, trabajaron en el restaurante y cuyo único delito fue pedir un contrato laboral. El conflicto es con el Chipén Restaurante, situado en la calle San Francisco, más conocida como “calle de las setas”, y recientemente abierto por un empresario con negocios inmobiliarios.
Dicho empresario, V.M., un madrileño fundador de VIMAESCO INVERSIONES Y CONSULTORÍA S.L., ha creído encontrar en la hostelería un filón de oro. Un personaje que presume en su curriculum de: “Como Director de Planificación corporativa, mi responsabilidad consiste en la gestión presupuestaria de un patrimonio de 1.400 millones de euros”. Este intruso en hostelería que en su otra empresa presume de gestionar ese gran patrimonio, no es capaz de pagar los casi 800€ que adeuda en cuestión de horas trabajadas a su antigua empleada (ofrece 400 € menos de lo que le pertenece).
Este señor ha sido “capaz” de mandar a CNT su particular desglose de horas trabajadas por Sandra. En dicho desglose cuenta jornada completa como 10 horas y media jornada, como 5. Esta muestra de falta de pudor redactar una jornada laboral, de forma en que te viene en gana, sin ni siquiera ceñirse a un convenio que regule las horas, e incluso reconociendo el hecho de hacer algo que está prohibido: las horas extra adicionales.
También hemos comprobado la falta de vergüenza de la mujer del gran empresario, que mientras envestían a su joven camarero contra nosotros, se tomaba unos mojitos con una amiga de igual calaña en frente del piquete, observando como si de un espectáculo ajeno a ella se tratara. Se dirigía a nosotros de forma burlona, insultando y difamando cuando le venía en gana. Su contrapiquete se basó en chillar a la gente que se paraba a escucharnos de que era una falsa, que éramos unos chantajistas y que la estábamos extorsionando.
¿Chantaje? Chantaje es despedir a una empleada porque se negara a hacerse falsa autónoma y reivindicara un contrato digno. ESO ES CHANTAJE. Dicha señora nos admite sin ningún pudor que le exigió facturar en factoo (una cooperativa de trabajo asociado) o la despediría, como así ocurrió. Ante esta situación la pareja de nuestra compañera, que trabajaba en cocina, también se fue (como es lógico) ante el trato que habían recibido. 
No obstante, no sólo la despidió por algo tan coherente como justo, sino que cuando compañera hizo visible que no se iba a rebajar ni iban a pisotearla V.M. amenazó con difamar a su pareja por todos los restaurantes de Alicante para que no pudiera trabajar en ningún lado. Sandra tuvo la astucia de llevarse una grabadora y así poder tener la prueba de la conversación en la que la chantajea y amenaza.

Por ello desde CNT Alicante seguiremos acudiendo a Chipén Restaurante para informar de las condiciones esclavistas que se dan en dicho negocio, denunciando los impagos, las horas extras adicionales reconocidas, la falta de contratos dignos, las amenazas, los chantajes y la actitud prepotente de ciertos empresarios. Situaciones que en hostelería están normalizadas y que no podemos permitir. No es por dinero, es por dignidad, por una hostelería digna.

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