martes, 4 de abril de 2017

Escrito sobre Calle "Ministra Federica Montseny" en Alicante

   El Ayuntamiento de Alicante, a través de la Concejalía de Memoria Histórica, ha decidido cambiar el nombre a varias calles de la ciudad. Creemos necesario, como organización anarcosindicalista, hacer ver que estamos en contra de la decisión de nombrar a una de estas calles “Ministra Federica Montseny”. Si de Memoria Histórica se trata, podrían empezar por estudiar un poco de su historia. 

   El gobierno del “cambio”, responsable de semejante atropello, mancha la memoria de la compañera anarquista y mancha la Historia. Su intencionada ignorancia les impide conocer la figura de Federica más allá de que haya sido la primera ministra de Europa. Es esa una “medallita” que se otorgan a ellas mismas. Lo hacen sin analizar el contexto histórico de la época. Un contexto excepcional que se produjo tras el levantamiento militar (golpe de estado del 36 o del general Franco). Este contexto extraordinario provocó que en las filas anarquistas se realizaran determinadas acciones no acordes con nuestro ideal libertario. La CNT era entonces el sindicato con más afiliadas (superaba el millón). Lo que le otorgaba una gran fuerza y así logró en poco tiempo reorganizar desde abajo la sociedad. En muchas partes del país, sobre todo en Cataluña y Aragón, socializaron con gran éxito explotaciones agrícolas, industrias, transportes y servicios. Con la organización y participación directa de las propias trabajadoras. Logrando la que para muchos es la gran revolución social y  acercándose al comunismo libertario. Esta fuerza conllevó el ofrecimiento, por parte del debilitado gobierno republicano, de ministerios para crear una unión contra el fascismo. Se produjeron disensiones y por supuesto opiniones y acciones para todos los gustos. No obstante, la realidad es que la CNT, por mucho que nos pese, entró en el gobierno y aceptó varios ministerios. Es un hecho indiscutible como también es un hecho indiscutible que Federica Montseny admitió que “era contrario a su ética” y lo achacó a la excepcionalidad del momento.

    ¿Por qué entonces este gobierno quiere llamar a la calle “MINISTRA Federica Montseny”? ¿Por qué no simplemente “Federica Montseny? Simplemente porque a este gobierno, como cualquier gobierno, le importa muy poco el pueblo, no le importan nada las personas, busca apropiarse de símbolos y luchas sin importar la memoria de las personas. A este gobierno le importa muy poco Federica Montseny, toda su vida de conciencia obrera y lucha se la trae al pairo. Les importa muy poco manchar su nombre. Lo único que le importa es colgarse la medalla de que con la República hubo una ministra y así esconder el machismo manifiesto de partidos y gobiernos republicanos. Le importa hablar de que implantó una ley de aborto muy avanzada, sin entender que durante un periodo tan convulso como aquel toda ley era papel mojado (esta ley sólo se aplicó en Cataluña).

   Este analfabetismo funcional instaurado en la política municipal necesita de una mujer para adornar sus calles y ha creído que poner su nombre le iba a dar la cuota de feminismo que necesita. Informamos de que la propia Federica se declaraba humanista y NO  feminista. Ya que en aquella época el feminismo se asociaba exclusivamente a la lucha por el sufragio universal, y que ella, como anarquista y humanista, no defendía la participación en los gobiernos. Imaginamos que esta ignorancia parte de no haber leído las reflexiones posteriores de Federica sobre su llegada al gobierno, tampoco sabrán que anteriormente llamó a Largo Caballero “hermano de Mussollini” y por supuesto desconocerán sus críticas al poder.
  
 A continuación dejamos algunas de sus reflexiones para que las “políticas del cambio” aprendan un poquito sobre a quién van a dedicarle una calle: “Nuestra diferencia fundamental entre los comunistas y los anarquistas. Es que nosotros continuamos creyendo con Prouhdon y Bakunin que el enemigo principal de la libertad humana y de las relaciones entre los hombres y los pueblos, es la existencia de los Estados y que hay que ver y gestar un mundo auténticamente socialista basado, sobre todo, en los derechos del individuo y en la organización de la sociedad para que no haya poder opresor. Partiendo de la base de que todo poder, lo tome quien quiera, será forzosamente OPRESOR.”


Ahora y siempre, contra toda autoridad y opresión.

CNT ALICANTE